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Última modificación el 22 de abril de 2022
A menudo damos por sentadas las cosas que son más importantes para nosotros. Nuestra visión es sólo un ejemplo. Nuestros sistemas visuales y perceptivos toman decisiones cruciales para nosotros cada segundo del día.
Durante un accidente de tráfico, todo esto puede correr peligro. Las lesiones en los ojos y las zonas circundantes no son infrecuentes, y los efectos pueden ser devastadores.
La colisión puede fracturar los huesos orbitales
Sus ojos se sientan en las cuencas, y el huesos orbitarios forman la estructura que los rodea. Se trata de algunos de los huesos más fuertes del cuerpo, por lo que la fuerza necesaria para romperlos es tremenda. Normalmente, los traumatismos faciales que provocan fracturas de los huesos orbitarios afectan a otras zonas del cuerpo, como el cerebro. Las conmociones cerebrales y otros tipos de lesiones cerebrales traumáticas suelen acompañar a las lesiones de los huesos orbitarios.
Daños en el nervio óptico
La gente suele pensar que los ojos son cámaras, pero el proceso visual es mucho más complejo que eso. El sistema visual depende de las señales que se envían de la retina al cerebro y de las señales que se envían al cerebro. el nervio óptico es el intermediario en este proceso. Un traumatismo craneoencefálico causado por una colisión de tráfico puede provocar hemorragias graves y presión en el cráneo. Esta presión y hemorragia pueden extenderse al nervio óptico y obligarlo a carecer de oxígeno. Si no se busca tratamiento médico de urgencia inmediatamente, este tipo de lesiones pueden provocar ceguera permanente.
Sus ojos desempeñan un papel fundamental en su vida diaria, y otros usuarios de la carretera no tienen derecho a ponerlos en peligro. Si ha sufrido lesiones tras una colisión, piense detenidamente en lo siguiente sus derechos legales.